FREELANCE IN FRANCE

FREELANCE IN FRANCE

¿Qué es un freelance?

También conocidos como autónomos, los freelancers toman sus propias decisiones y realizan las tareas que se les asignan según su propia organización.

Lo que diferencia la definición de autónomo de la de empleado es la falta de subordinación entre el cliente y el autónomo. En efecto, al no tener un contrato de trabajo clásico, el trabajador autónomo no está sometido a las órdenes de un empleador en la ejecución de sus funciones. En consecuencia, el contrato de autónomo no se asemeja a un contrato de trabajo en régimen permanente o de duración determinada.

¿Quién puede ser autónomo en Francia?

En general, cualquiera puede convertirse en autónomo. El autónomo está notablemente presente en varios sectores de la economía de mercado, como la artesanía, la agricultura y las distintas profesiones liberales. En los últimos años, ha ganado terreno en la industria informática y los servicios intelectuales.

De hecho, hay muchos trabajos diferentes que pueden ser freelance, como desarrollador freelance, traductor freelance, consultor freelance, soporte de ventas freelance, escritor freelance, fotógrafo freelance, periodista freelance o vendedor freelance. Los nombres y las posibilidades para los profesionales son innumerables.

¿Cuáles son las licencias que pueden ser necesarias?

¿Cuáles son las licencias que pueden ser necesarias?

El trabajador autónomo no corresponde a un estatuto jurídico preciso y no tiene una definición legal precisa. La ley lo describe simplemente como una persona independiente que ofrece sus servicios a un cliente durante un periodo de tiempo determinado para realizar un encargo por sus propios medios. Sin embargo, como emite facturas, el autónomo debe regularizar sus actividades y adoptar una estructura jurídica. Existen varias opciones:

– Crear un estatuto de microempresario: antes llamado autoempresario, el régimen de microempresario permite ejercer una actividad por cuenta propia con facilidad

– Crear una empresa individual: la empresa individual de responsabilidad limitada (= EIRL) sigue siendo una opción relativamente sencilla en cuanto a las formalidades de creación. En efecto, la EIRL no depende del derecho de sociedades y, de hecho, escapa a las formalidades inherentes al derecho de sociedades;

– Crear una sociedad unipersonal: cuando la actividad de los autónomos se desarrolla, puede ser interesante crear una sociedad unipersonal. Para ello, puede optar por una sociedad anónima simplificada unipersonal (= SASU) o una sociedad de responsabilidad limitada unipersonal (= EURL);

– Elegir la administración autónoma (= Portage Salarial): la administración autónoma le permite combinar las ventajas del trabajo autónomo con las del trabajo asalariado. De hecho, esta opción da lugar a una relación tripartita entre la empresa cliente, la empresa de administración de autónomos que proporciona el material necesario para el autónomo y el empleado.

La forma más sencilla, si quiere iniciar su actividad como autónomo, es crear un estatus de microempresario, antes llamado autoempresario. En efecto, los trámites para crear este estatuto son muy sencillos: basta con crear una cuenta en línea en el Centro de Formalités des Entreprises (CFE), que depende de la URSSAF.

A continuación, tendrá que declarar sus ingresos mensual o trimestralmente. Como microempresario, también puede optar por el pago íntegro del impuesto sobre la renta, que le permite pagar todas las tasas debidas de una sola vez.

Como se ha visto anteriormente, el régimen de microempresarios está sujeto a los umbrales de volumen de negocios sin impuestos (CAHT) durante un año natural. En el caso de los servicios, el importe es de 72 600 euros HT; en el caso de las actividades comerciales, el límite es de 176 200 euros HT.

¿Qué pasa con los impuestos?

Convertirse en autónomo implica el pago de cargas sociales. Sin embargo, las condiciones de pago de estas cargas difieren en función del estatuto jurídico elegido:

Estatus legalPago de las cargas socialesFiscalidad
MicroempresarioDeclaración de la facturación mensual o trimestral a la URSSAFImpuesto sobre la renta (IR)
EIRLCalculado sobre la totalidad del beneficioImpuesto sobre la Renta (IR) o Impuesto de Sociedades (IS)
SASU/EURLPago de las cotizaciones según un tipo fijo durante los dos primeros años y posterior regularización
Portage salarialCargas salarialesImpuesto  sobre la Renta (IR)

¿Y qué pasa con el IVA, están exentos de IVA? ¿Existe alguna situación en la que los autónomos puedan estar exentos de IVA por la cuantía de sus ingresos?

La mayoría de las actividades económicas están sujetas al IVA, especialmente las actividades de servicios:

Actividades de los autónomos sujetas al IVA
ConsultoríaExperienciaDiseño de trabajos informáticos
EstudiarActividades jurídicas y judicialesArtistic activities
InvestigarActividades contables

Self-employed persons liable for VAT are subject to specific obligations:

  • To keep an accountancy to justify the collected sums;
  • Issue invoices for all services performed;
  • Since January 1, 2018: record payments from their customers using a management software or a secure and certified cashier system.

There are 2 types of VAT exemptions:

Exenciones del IVA
Según la actividad
  • – Actividades médicas o paramédicas en el marco de una profesión liberal regulada.
  • – Operaciones de seguros.
  • – Actividades de enseñanza y formación.
Según el régimen fiscal «libre de IVA»

Empresas cuyo volumen de negocios no haya superado un determinado umbral en el año anterior (umbral para 2020):

– 34.400 € o 36.500 € cuando el volumen de negocios del penúltimo año haya sido inferior a 34.400 € para la prestación de servicios y las profesiones liberales cubiertas por el BNC y el BIC;

– 44.500 euros para las actividades de abogados, procuradores, autores y artistas;

  • 85.800 euros o 94.300 euros cuando el volumen de negocios del penúltimo año fue inferior a 85.800 euros para las actividades comerciales y de alojamiento.

El tipo de IVA estándar es del 20%. La base imponible del IVA se compone de todos los honorarios facturados por el autónomo. En cada factura, el autónomo añade el tipo de IVA del 20% al importe de su misión.

El cálculo del IVA tiene dos parámetros

– el IVA cobrado, es decir, el IVA facturado a los clientes;

– el IVA deducible, es decir, el IVA pagado en las compras profesionales del autónomo.

La diferencia entre ambos es el IVA devengado, el que el autónomo debe pagar a Hacienda.

Existen dos formas de declarar y pagar el IVA, en función de la facturación del autónomo:

Régimen de IVA para autónomos que prestan servicios:

Verdadero sistema de IVA simplificadoSistema normal de IVA real
– Volumen de negocio superior a 34 400 € e inferior a 247 000 € para actividades de prestación de servicios y actividades no comerciales Volumen de negocio superior a 247 000 euros o 818 000 euros según las actividades.
– Volumen de negocio superior a 85 800 € y 818 000 € para las actividades de comercio, venta para consumo in situ y suministro de viviendasPago mensual del IVA calculado sobre el importe del mes anterior.
Declaración anual del IVADeclaración mensual del IVA.

¿La seguridad social de los autónomos?

En cuanto a la protección social de los trabajadores autónomos, en 2018 se llevó a cabo una importante reforma. El objetivo principal de esta reforma era simplificar la gestión de este régimen de protección social, que anteriormente fue muy criticado por su lentitud y complejidad de procedimiento. Para que veas más claro el seguimiento de esta reforma, aquí tienes un artículo completo y detallado sobre toda la información importante relativa a la seguridad social de los autónomos.

La supresión del RSI en 2018

Antes del 1 de enero de 2018, todos los trabajadores autónomos estaban afiliados al régimen de seguridad social de los autónomos (RSI). Se trataba de un régimen de protección social creado específicamente para los autónomos. Sin embargo, este régimen era cada vez más criticado en cuanto a su gestión.

Para facilitar la gestión de la protección social de los autónomos, Emmanuel Macron había declarado en su programa electoral su voluntad de suprimir el RSI y sustituirlo por un régimen inspirado en el sistema general de seguridad social. Esto se hizo con una transición de 2 años entre 2018 y 2020.

En 2018 se realizaron los primeros traspasos de expedientes relativos a la protección social de los trabajadores autónomos al nuevo régimen, que pasa a llamarse Seguridad Social de los Autónomos (SSI).

Desde el 1 de enero de 2020, todos los trabajadores autónomos están afiliados al SSI.

¿Qué cambia con el SSI?

La Seguridad Social de los autónomos (RSI) forma parte del régimen general de la Seguridad Social. Es decir, desde esta reforma que suprime el RSI, los autónomos se benefician del mismo régimen general de seguridad social que los asalariados.

Sin embargo, los autónomos no cotizan al mismo ritmo ni tienen exactamente los mismos derechos que los asalariados. Por eso se creó la seguridad social de los autónomos. Actualmente es una rama del régimen general de la Seguridad Social reservada a los trabajadores autónomos.

En este sentido, las prestaciones proporcionadas en el marco del SSI están a cargo de 3 organismos del sistema general de seguridad social que son

– El seguro de enfermedad, que se encarga de tramitar las coberturas y los reembolsos relativos a los gastos médicos y a los días indemnizados por baja laboral;

– El seguro de jubilación, que gestiona los derechos de jubilación de los trabajadores autónomos;

– La URSSAF, que se encarga de recaudar las cotizaciones sociales pagadas por los autónomos.

La creación del sistema de seguridad social de los autónomos, con la asunción de sus actividades por parte de las organizaciones del régimen general, permite así fluidificar y simplificar la gestión de las distintas prestaciones sociales.

Además, tanto si se trata de un antiguo trabajador por cuenta ajena como de un autónomo, estos 3 interlocutores son generalmente bien conocidos por la población activa, lo que también permite simplificar los intercambios entre los asegurados y las aseguradoras.

¿A quién le preocupa la seguridad social de los autónomos?

Todos los trabajadores autónomos, independientemente de su actividad profesional, están ahora afiliados al sistema de seguridad social de los autónomos. Por lo tanto, se trata de los siguientes:

– Comerciantes;

– Los artesanos;

– Las profesiones liberales.

Además, el estatuto jurídico de la empresa creada por el autónomo no tiene consecuencias en la afiliación al SSI. Por lo tanto, están afiliados al SSI los siguientes

– Los microempresarios;

– Los empresarios individuales;

– Algunos directivos o socios que se benefician del estatuto de trabajador no asalariado (TNS);

Además, el cónyuge de un autónomo que participa en esta actividad por cuenta propia bajo la condición de cónyuge colaborador también está afiliado a la seguridad social de los autónomos por esta actividad.

¿Cómo afiliarse al sistema de seguridad social para autónomos?

A muchos autónomos que iniciaron su actividad antes del 1 de enero de 2019 les surgió rápidamente la pregunta de cómo trasladar su expediente al régimen general de la Seguridad Social. Para estos últimos, no fue necesaria ninguna acción por su parte. La transferencia de su expediente se hizo automáticamente al SSI. Una vez finalizada la transferencia al SSI, el autónomo en cuestión recibió un correo electrónico en el que se le notificaba su afiliación a este nuevo régimen de seguridad social.